Prugna

Frutas desecadas

El secado o desecación, es uno de los procesos más antiguos de preservación de alimentos. Ya el ser humano en sus orígenes, en la permanente búsqueda de su diario sustento descubrió, prontamente, que los frutos que se deshidrataban naturalmente por los efectos del viento y del sol, aún secos eran buenos para su alimentación pues mantenían buen sabor, muchas de sus propiedades nutritivas y lo más importante, podía almacenarlos por tiempo prolongado.

Preservar los alimentos deshidratándolos, se logra fácilmente debido a que cuando poseen una mínima cantidad de agua, los microorganismos no pueden proliferar y quedan detenidas la mayoría de las reacciones químicas y enzimáticas de alteración.

Los métodos modernos de deshidratación, además, buscan otros fines que la simple preservación: en alimentos, la reducción de peso y algunas veces de volumen, la comodidad del empleo también es una característica muy buscada (alimentos en polvo fácilmente rehidratables, por ejemplo).

Nuestra empresa:

Planta industrial.

En la planta se obtienen las frutas y hortalizas deshidratadas por la exposición de las misma al sol y al viento, dispuestas en bandejas (desecado), o por someterlas al calor y aire provocados por calefactores y ventiladores en el interior de túneles construidos para tal fin (deshidratación). Para ello el establecimiento cuenta con las instalaciones adecuadas. Cada una de las variedades más indicadas de cada tipo de fruta, tras una cuidadosa selección y lavado, se trata de diferente forma.


La explotación agrícola.

La empresa cuenta con montes frutales plantados con ciruelas variedad D’Agen, aptas para deshidratar.
En ellas se realizan las tareas de cultivo y recolección conforme a las normas estipuladas para obtener productos certificados como “Orgánicos” por entes oficiales, lo que condiciona a que al realizar tales actividades se respeten los ciclos biológicos tanto de las plantas como del suelo.

La consecuencia de un sistema de producción por cultivo orgánico permite obtener los siguientes resultados: Producción de alimentos con calidad natural, conservando el equilibrio natural y los recursos naturales. Evitar el uso de productos fitosanitarios que puedan ser tóxicos o contaminantes. El empleo de técnicas que cooperen con la naturaleza y el medio ambiente y la optimización de las actividades dedicadas a la recolección, transporte y almacenamiento de los frutos obtenidos.